Mostrando entradas con la etiqueta jorge valdano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta jorge valdano. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de enero de 2013



Imaginen esta escena.

Estamos en febrero de 1978, en los cuartos de final de la Copa del Rey. El Alavés ha conseguido la sorpresa al vencer en la ida. Pero ahora toca el Camp Nou.

En el Barcelona juega Johan Cruyff, el astro holandés del que ya hablé hace unos días. En el Alavés, un joven llamado Jorge Valdano juega uno de sus primeros partidos, observando con novata admiración a la estrella.

En su equipo, Cruyff es el jefe. En cada falta, tiene la mala costumbre de coger el balón y colocárselo debajo del brazo. Luego, las jugadas continúan cuando él decide.

Un rato después, el holandés volador se acerca al área y, en uno de sus habituales cambios de ritmo, Valdano le derriba; es penalti. El Barça marca el primer gol, un empate que se convertirá en la remontada, y Cruyff sigue interrumpiendo el partido más frecuentemente de lo habitual. Un jugador cae y éste, tras cortar la jugada, corre a hablar con el linier sin hacer caso del árbitro. Y el rival se harta.

-Mirá -le dice, con su acento argentino-, ¿por qué no te llevás a casa esa pelota y nos das otra a nosotros para que podamos seguir jugando?

Johan le pone la mano sobre el hombro.

-¿Cómo te llamas?

-Jorge Valdano.

-¿Y cuántos años tienes?

-Veinte.

-¿Y tú no sabes que a Johan Cruyff, con veinte años, se le trata de usted?


"A Johan Cruyff se le trata de usted"



Imaginen esta escena.

Estamos en febrero de 1978, en los cuartos de final de la Copa del Rey. El Alavés ha conseguido la sorpresa al vencer en la ida. Pero ahora toca el Camp Nou.

En el Barcelona juega Johan Cruyff, el astro holandés del que ya hablé hace unos días. En el Alavés, un joven llamado Jorge Valdano juega uno de sus primeros partidos, observando con novata admiración a la estrella.

En su equipo, Cruyff es el jefe. En cada falta, tiene la mala costumbre de coger el balón y colocárselo debajo del brazo. Luego, las jugadas continúan cuando él decide.

Un rato después, el holandés volador se acerca al área y, en uno de sus habituales cambios de ritmo, Valdano le derriba; es penalti. El Barça marca el primer gol, un empate que se convertirá en la remontada, y Cruyff sigue interrumpiendo el partido más frecuentemente de lo habitual. Un jugador cae y éste, tras cortar la jugada, corre a hablar con el linier sin hacer caso del árbitro. Y el rival se harta.

-Mirá -le dice, con su acento argentino-, ¿por qué no te llevás a casa esa pelota y nos das otra a nosotros para que podamos seguir jugando?

Johan le pone la mano sobre el hombro.

-¿Cómo te llamas?

-Jorge Valdano.

-¿Y cuántos años tienes?

-Veinte.

-¿Y tú no sabes que a Johan Cruyff, con veinte años, se le trata de usted?