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miércoles, 23 de enero de 2013


Foto: Рыбакова Елена

Navegando por ahí, me he topado con un genial artículo del blog argentino La pelota no dobla, que pretende hacer un pequeño repaso a la carrera de Marcelo Bielsa, y que comienza así:

Aquí algunas historias del hombre que fichó a Pochettino (de 13 años) a las 3 de la madrugada, clavó maderas a medianoche para que los operarios no pisaran el césped y supo instalar un reproductor de vídeo en la furgoneta.

Así que dedicaré el post de hoy al actual entrenador del Athletic, basándome en estas anécdotas y algunas más surgidas de mi propia cosecha.


Línea de tres o línea de cuatro

Una vez mientras entrenaba con la selección, Bielsa llamó a los jugadores y les hizo elegir si querían jugar con línea de tres o de cuatro defensores. Los jugadores no dudaron y todos eligieron línea de cuatro. El loco, al rato, hizo la recolección de votos y escribió en una pizarra lo que salía: "Línea de cuatro, línea de cuatro, línea de cuatro...". Y cuando terminó de contar, dijo: "Bueno, esto demuestra cuál es el módulo preferido de ustedes. Les quiero anunciar, entonces, que vamos a jugar con línea de tres. Ciao". Y se fue.


Un bonito coche

En una de las primeras charlas técnicas de Marcelo Bielsa como entrenador de Vélez, el Loco comentó: "Muchachos, ¿saben qué es lo que más me impresionó de este club?". Todos lo miraban, serios. "Su auto, Husaín, está bárbaro".


Trofeo inmerecido

En el año 2000, Simeone fue campeón de la liga italiana con la Lazio, un equipo que especulaba demasiado con el resultado.

En uno de los entrenamientos posteriores a aquel título, ya con la selección argentina, Bielsa llamó al Cholo y le dijo:

"¿Usted se da cuenta, Diego? Ya está, ya pasó todo. Aparte de los hinchas nadie se va a acordar de ese campeonato: ustedes no jugaban a nada".


Bielsa y la derrota


Corría el año 1996, y el argentino se encontró en un avión a su compatriota Jorge Valdano. Durante el vuelo charlaron, cómo no, de fútbol. En un momento de la conversación, Bielsa se puso serio, y, tras mirar fijamente a los ojos de su interlocutor, preguntó:

-Jorge, después de perder un partido, ¿nunca pensaste en matarte?

Valdano, suponiendo que era una broma, sonrió. Pero no lo era.

Anécdotas de Marcelo Bielsa


Foto: Рыбакова Елена

Navegando por ahí, me he topado con un genial artículo del blog argentino La pelota no dobla, que pretende hacer un pequeño repaso a la carrera de Marcelo Bielsa, y que comienza así:

Aquí algunas historias del hombre que fichó a Pochettino (de 13 años) a las 3 de la madrugada, clavó maderas a medianoche para que los operarios no pisaran el césped y supo instalar un reproductor de vídeo en la furgoneta.

Así que dedicaré el post de hoy al actual entrenador del Athletic, basándome en estas anécdotas y algunas más surgidas de mi propia cosecha.


Línea de tres o línea de cuatro

Una vez mientras entrenaba con la selección, Bielsa llamó a los jugadores y les hizo elegir si querían jugar con línea de tres o de cuatro defensores. Los jugadores no dudaron y todos eligieron línea de cuatro. El loco, al rato, hizo la recolección de votos y escribió en una pizarra lo que salía: "Línea de cuatro, línea de cuatro, línea de cuatro...". Y cuando terminó de contar, dijo: "Bueno, esto demuestra cuál es el módulo preferido de ustedes. Les quiero anunciar, entonces, que vamos a jugar con línea de tres. Ciao". Y se fue.


Un bonito coche

En una de las primeras charlas técnicas de Marcelo Bielsa como entrenador de Vélez, el Loco comentó: "Muchachos, ¿saben qué es lo que más me impresionó de este club?". Todos lo miraban, serios. "Su auto, Husaín, está bárbaro".


Trofeo inmerecido

En el año 2000, Simeone fue campeón de la liga italiana con la Lazio, un equipo que especulaba demasiado con el resultado.

En uno de los entrenamientos posteriores a aquel título, ya con la selección argentina, Bielsa llamó al Cholo y le dijo:

"¿Usted se da cuenta, Diego? Ya está, ya pasó todo. Aparte de los hinchas nadie se va a acordar de ese campeonato: ustedes no jugaban a nada".


Bielsa y la derrota


Corría el año 1996, y el argentino se encontró en un avión a su compatriota Jorge Valdano. Durante el vuelo charlaron, cómo no, de fútbol. En un momento de la conversación, Bielsa se puso serio, y, tras mirar fijamente a los ojos de su interlocutor, preguntó:

-Jorge, después de perder un partido, ¿nunca pensaste en matarte?

Valdano, suponiendo que era una broma, sonrió. Pero no lo era.

jueves, 10 de enero de 2013



Imaginen esta escena.

Estamos en febrero de 1978, en los cuartos de final de la Copa del Rey. El Alavés ha conseguido la sorpresa al vencer en la ida. Pero ahora toca el Camp Nou.

En el Barcelona juega Johan Cruyff, el astro holandés del que ya hablé hace unos días. En el Alavés, un joven llamado Jorge Valdano juega uno de sus primeros partidos, observando con novata admiración a la estrella.

En su equipo, Cruyff es el jefe. En cada falta, tiene la mala costumbre de coger el balón y colocárselo debajo del brazo. Luego, las jugadas continúan cuando él decide.

Un rato después, el holandés volador se acerca al área y, en uno de sus habituales cambios de ritmo, Valdano le derriba; es penalti. El Barça marca el primer gol, un empate que se convertirá en la remontada, y Cruyff sigue interrumpiendo el partido más frecuentemente de lo habitual. Un jugador cae y éste, tras cortar la jugada, corre a hablar con el linier sin hacer caso del árbitro. Y el rival se harta.

-Mirá -le dice, con su acento argentino-, ¿por qué no te llevás a casa esa pelota y nos das otra a nosotros para que podamos seguir jugando?

Johan le pone la mano sobre el hombro.

-¿Cómo te llamas?

-Jorge Valdano.

-¿Y cuántos años tienes?

-Veinte.

-¿Y tú no sabes que a Johan Cruyff, con veinte años, se le trata de usted?


"A Johan Cruyff se le trata de usted"



Imaginen esta escena.

Estamos en febrero de 1978, en los cuartos de final de la Copa del Rey. El Alavés ha conseguido la sorpresa al vencer en la ida. Pero ahora toca el Camp Nou.

En el Barcelona juega Johan Cruyff, el astro holandés del que ya hablé hace unos días. En el Alavés, un joven llamado Jorge Valdano juega uno de sus primeros partidos, observando con novata admiración a la estrella.

En su equipo, Cruyff es el jefe. En cada falta, tiene la mala costumbre de coger el balón y colocárselo debajo del brazo. Luego, las jugadas continúan cuando él decide.

Un rato después, el holandés volador se acerca al área y, en uno de sus habituales cambios de ritmo, Valdano le derriba; es penalti. El Barça marca el primer gol, un empate que se convertirá en la remontada, y Cruyff sigue interrumpiendo el partido más frecuentemente de lo habitual. Un jugador cae y éste, tras cortar la jugada, corre a hablar con el linier sin hacer caso del árbitro. Y el rival se harta.

-Mirá -le dice, con su acento argentino-, ¿por qué no te llevás a casa esa pelota y nos das otra a nosotros para que podamos seguir jugando?

Johan le pone la mano sobre el hombro.

-¿Cómo te llamas?

-Jorge Valdano.

-¿Y cuántos años tienes?

-Veinte.

-¿Y tú no sabes que a Johan Cruyff, con veinte años, se le trata de usted?


viernes, 4 de enero de 2013


Lo cierto es que no suelo -ni soleré- escribir más de una entrada en un mismo día, pero hoy lo hago por una exigencia de las circunstancias. Acabo de enterarme, diario El País mediante, de la muerte de Ladislao Mazurkiewicz, portero de aquel Peñarol que reinó en el mundo durante los años sesenta. Y me molesta. Me molesta que, en lugar de hablar de sus paradas prodigiosas, de su mérito por haberse convertido en el mejor guardameta de su tiempo y uno de los mejores de la historia sin llegar siquiera al metro ochenta de estatura y de aquella vez en que Lev Yashin, el mejor de cuantos han existido, le entregó los guantes el día de su retirada y le dijo: "Tu serás mi sucesor", lo que se resalte en el periódico sean estas imágenes:


Y dejadme que os diga una cosa: estamos en el año 1970, y no existe la regla de la cesión. Que sí, que habrá sido una cantada, pero hay que tener valentía para correr a sacarle la pelota a Pelé con los pies. Además, como él mismo dijo después: 
-Yo salí y Pelé hizo una jugada excepcional, pero no fue gol. Y eso es lo que yo siempre quise en mi vida, que no me hicieran gol.

Y yo creo que si la pelota no acabó en el fondo de las mallas no fue por casualidad. Observad cómo Mazurkiewicz corre desesperado hacia la portería, y, de repente, se para en seco, como si supiera que la jugada no va a acabar en gol. Está claro: fue el uruguayo quien, con algún tipo de poder sobrenatural, desvió la pelota. Increíble, sí, pero fue Mazurkiewicz, el responsable de las paradas más increíbles que se han visto. Increíble pero cierto. Descanse en paz.
De izquierda a derecha: Mazurkiewicz, Roberto
Porta y Fernando Morena /  Foto: Nationaal Archief Fotocollectie Anefo

La mejor parada de Mazurkiewicz


Lo cierto es que no suelo -ni soleré- escribir más de una entrada en un mismo día, pero hoy lo hago por una exigencia de las circunstancias. Acabo de enterarme, diario El País mediante, de la muerte de Ladislao Mazurkiewicz, portero de aquel Peñarol que reinó en el mundo durante los años sesenta. Y me molesta. Me molesta que, en lugar de hablar de sus paradas prodigiosas, de su mérito por haberse convertido en el mejor guardameta de su tiempo y uno de los mejores de la historia sin llegar siquiera al metro ochenta de estatura y de aquella vez en que Lev Yashin, el mejor de cuantos han existido, le entregó los guantes el día de su retirada y le dijo: "Tu serás mi sucesor", lo que se resalte en el periódico sean estas imágenes:


Y dejadme que os diga una cosa: estamos en el año 1970, y no existe la regla de la cesión. Que sí, que habrá sido una cantada, pero hay que tener valentía para correr a sacarle la pelota a Pelé con los pies. Además, como él mismo dijo después: 
-Yo salí y Pelé hizo una jugada excepcional, pero no fue gol. Y eso es lo que yo siempre quise en mi vida, que no me hicieran gol.

Y yo creo que si la pelota no acabó en el fondo de las mallas no fue por casualidad. Observad cómo Mazurkiewicz corre desesperado hacia la portería, y, de repente, se para en seco, como si supiera que la jugada no va a acabar en gol. Está claro: fue el uruguayo quien, con algún tipo de poder sobrenatural, desvió la pelota. Increíble, sí, pero fue Mazurkiewicz, el responsable de las paradas más increíbles que se han visto. Increíble pero cierto. Descanse en paz.
De izquierda a derecha: Mazurkiewicz, Roberto
Porta y Fernando Morena /  Foto: Nationaal Archief Fotocollectie Anefo

miércoles, 2 de enero de 2013



Graham Williams, histórico defensor del West Bromwich Albion, le dijo a George Best durante una reunión tras su retirada del fútbol:

-¿Podrías quedarte quieto un momento para que pueda verte la cara?

Best reflexionó durante unos segundos.

-Sí, por supuesto pero... ¿por qué?

-Porque hasta ahora lo único que te había visto era el culo desaparecer pegado a la banda.

No le veía la cara



Graham Williams, histórico defensor del West Bromwich Albion, le dijo a George Best durante una reunión tras su retirada del fútbol:

-¿Podrías quedarte quieto un momento para que pueda verte la cara?

Best reflexionó durante unos segundos.

-Sí, por supuesto pero... ¿por qué?

-Porque hasta ahora lo único que te había visto era el culo desaparecer pegado a la banda.

lunes, 24 de diciembre de 2012


Foto: SqueakyMarmot

Hola a todos, y bienvenidos a este blog. A altas horas de la madrugada del día 24 de diciembre de 2012, damos por concluida la reunión que tiene como fruto la creación de esta bitácora. Periódicamente iré publicando por aquí diversos artículos manchados de eso que algunos llaman "periodismo independiente" y que yo prefiero denominar "casi periodismo", con un único nexo de unión: todos tendrán como fondo el mundo del fútbol, y nada más que el fútbol. No esperéis encontrar aquí ninguna referencia al peinado ni el estilismo de los jugadores ni, mucho menos, de su vida personal. Estos asuntos, propios de una revista de cotilleos, que, aunque no interesan a nadie, se asoman cada día sospechosamente en una parte destacada de algunos periódicos. Por desgracia. Como soy un ser humano y necesito dormir, iré al grano: tenéis una cita con Mundo fútbol. ¿Vais a despreciarla?

Como breve inciso, mencionar los perfiles de Mundo fútbol en Twitter y Facebook. Si os gusta el blog, ya sabéis. Y no olvidéis también haceros seguidores del mismo.

Mundo fútbol: bienvenidos


Foto: SqueakyMarmot

Hola a todos, y bienvenidos a este blog. A altas horas de la madrugada del día 24 de diciembre de 2012, damos por concluida la reunión que tiene como fruto la creación de esta bitácora. Periódicamente iré publicando por aquí diversos artículos manchados de eso que algunos llaman "periodismo independiente" y que yo prefiero denominar "casi periodismo", con un único nexo de unión: todos tendrán como fondo el mundo del fútbol, y nada más que el fútbol. No esperéis encontrar aquí ninguna referencia al peinado ni el estilismo de los jugadores ni, mucho menos, de su vida personal. Estos asuntos, propios de una revista de cotilleos, que, aunque no interesan a nadie, se asoman cada día sospechosamente en una parte destacada de algunos periódicos. Por desgracia. Como soy un ser humano y necesito dormir, iré al grano: tenéis una cita con Mundo fútbol. ¿Vais a despreciarla?

Como breve inciso, mencionar los perfiles de Mundo fútbol en Twitter y Facebook. Si os gusta el blog, ya sabéis. Y no olvidéis también haceros seguidores del mismo.